Un nuevo domingo nos juntamos 13 compañeros del club En Ruta
para disfrutar de una magnífica jornada en bicicleta por el corazón de la
Serranía de Cuenca. Sin supersticiones,
nos juntamos de buena mañana para el traslado a Fuertescusa, que como en otras
ocasiones en las que el recorrido es lineal, lo hacemos con el remolque del club y las
furgonetas de apoyo de nuestros amigos de las Cabañas Rurales Los Barrancos. http://www.losbarrancos.es/cabanas_rurales/cuenca
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Puente de las Labradas |
La suave temperatura y el cielo ligeramente nublado nos
acompañaría durante todo el recorrido, cosa que es de agradecer, sobre todo
cuando el terreno pica para arriba, cosa que hicimos nada más empezar para
ascender a la Cruz de la Nava. Un rápido descenso nos lleva directamente al
Puente de las Labradas del río Escabas, donde nos hacemos unas fotos de rigor,
antes de afrontar la larga y pronunciada subida al Cerrillo del Collado, con
una pendiente media del 12%. El esfuerzo bien merece la pena por las vistas que
se abren ante nosotros de toda la Sierra de Valdemeca y el Collado Bajo en toda
su extensión.
Por verdes prados, en continuo sube y baja, y tras rodear el Collado de los Potros, nos asomamos al Salto del Río Trabaque, que mantiene un pequeño caudal a pesar de las escasas lluvias y nevadas que han caído en la Sierra durante este invierno. Todavía queda trecho hasta Las Majadas y no nos entretenemos demasiado. Un breve avituallamiento y a la frase, ”estamos saliendo señores”, todo el mundo se pone en marcha, casco, guantes, mochila,…, y a toda prisa, masticando todavía el último bocado, rápidamente a las bicicletas si no se quiere uno quedar rezagado por el ritmo vivo y enérgico que impone nuestro compañero Fito, que no está dispuesto a que nos quedemos empanados, pues el tiempo apremia.
Tras rodear el Puntal de los Cachorros, cogemos un tramo de
carretera que nos lleva a Las Majadas donde el avituallamiento es más serio,
pues el desgaste físico pide recuperación si se quiere afrontar con éxito la
segunda parte del recorrido hacia Cuenca. Después de avistar algunos ciervos a
nuestro paso, ahora los podemos ver más de cerca en el bar de Tote en forma de
embutido, que rodeado de pan del horno del pueblo, se convierte en un
espléndido bocadillo digno de mención.
Continuamos camino por uno de los tramos más esperados de
toda la jornada, El descenso a Uña por el Barranco del Molinillo (GR-66), al
principio sinuoso y rápido y poco a poco más técnico y en ocasiones endurero,
donde cada uno, según pericia y riesgo, se defiende como puede. Casi todo es
ciclable, salvo en un par de ocasiones que echar un pie a tierra puede ser más
sensato que malograr una ruta por una caída.
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Royofrio |
Bajo el Picón de Royofrío tenemos
ocasión de ver el majestuoso puente del mismo nombre y tras un descenso rápido,
ya por pista, vadeamos el Arroyo de la Madera para llegar a Uña, donde
recargamos agua y ponemos rumbo hacia el Puntal del Juez. Atravesamos la
servidumbre de paso de una finca privada, con dos cancelas de entrada y salida
y vamos ganando altura, incluyendo un pequeño tramo de monte a través que nos
vimos obligados a hacer, al estar poco visible el inicio del camino por el que
debíamos seguir. El despiste no es importante pues no tardamos en recuperarlo,
siguiendo las indicaciones del “mapa serrano conquense” alojado en el cerebro
de nuestro compañero Fito.
El Collado de la Nava queda muy cerca y a partir de aquí
sólo queda descender hacia Verdelpino , suave al principio por la Peña del
Majal y La Rocha y más pronunciado y algo roto a partir de la Tinada de los
Mateos, en cuyo tramo hubo que hacer una parada para reparar un pinchazo.
Llegamos a Cuenca por el Camino del Agua tras 84 kms de
recorrido que salvan un desnivel acumulado positivo moderado, de poco más de
1.600 metros, pero que con el paso de los kilómetros van haciendo mella y requieren
un buen estado de forma física. Técnicamente el trazado es ciclable en su
totalidad, a excepción del par de tramos del GR-66 comentados anteriormente, en
los que descabalgamos la mayoría de los mortales.
Tras siete horas de bicicleta volvemos a casa con la
sensación de habernos sentido libres como el viento.
Otro domingo más y deseando que venga el siguiente.
Track grabado por nuestro compañero David en
wikiloc:
Crónica de la ruta por Pablo Fernández.
Gracias por esta gran crónica, y gracias a todos los compañeros que han querido compartir sus fotos.
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Crónica de la ruta por Pablo Fernández.
Gracias por esta gran crónica, y gracias a todos los compañeros que han querido compartir sus fotos.
1 comments:
Me lo pasé en grande con todos vosotros...chapó por el rutometro.
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